Dirección audiovisual

Narrativas en movimiento

La imagen no siempre se detiene. A veces necesita moverse para contar mejor lo que está pasando.

En los últimos años he ampliado mi trabajo como fotógrafo hacia la dirección de proyectos audiovisuales en el ámbito gastronómico, donde la forma de pensar sigue siendo la misma: construir una narrativa visual coherente, cuidada y con intención.

En estos proyectos no me limito a la fotografía. Participo en la concepción del guión, en la definición del ritmo narrativo y en cómo la luz debe comportarse en movimiento para mantener la misma identidad que en una imagen fija.

Trabajar con filmmakers

La elección del filmmaker es una parte fundamental del proceso.
No se trata solo de grabar bien, sino de entender una misma sensibilidad visual. Por eso suelo trabajar con directores de fotografía y filmmakers que comparten esta mirada más contenida y gastronómica.

He colaborado en proyectos de alta gastronomía con profesionales como Marçal Coma y Nathan Jackson, donde la prioridad siempre ha sido mantener una estética coherente entre fotografía y vídeo, sin perder naturalidad ni intención.

Narrativas gastronómicas en movimiento

También he desarrollado mini documentales gastronómicos en los que el objetivo no es solo mostrar el plato, sino el contexto, la filosofía y la personalidad del chef.

Un ejemplo de ello es el trabajo realizado junto al chef con estrella Michelin Manu Franco, donde exploramos una narrativa más íntima y pausada del universo del restaurante.

Imagen real e inteligencia artificial

En paralelo, he trabajado en proyectos experimentales donde combinamos imagen real con inteligencia artificial.

El objetivo no es sustituir lo real, sino ampliar lo posible: generar imágenes que no existen físicamente, pero que forman parte del imaginario del proyecto.

Este tipo de trabajos abre una puerta creativa muy interesante, donde la IA se convierte en una herramienta para dar forma a ideas que, de otro modo, serían imposibles de materializar.

Una misma mirada, distintos formatos

Ya sea en fotografía fija o en vídeo, el enfoque siempre es el mismo: construir una identidad visual sólida para cada restaurante o proyecto gastronómico.

La diferencia está en el medio, no en la intención.

Y esa intención siempre es la misma: que la imagen respire como el proyecto al que representa.

Una propuesta gastronómica cuidada merece una imagen a la altura.

Trabajo con restaurantes que entienden que la fotografía no es solo estética, sino parte de su posicionamiento.